25 de agosto de 2011

Yo quiero votar

¿Porque en un país donde constantemente las televisiones nos piden que votemos para evitar que cualquier cantamañanas no sea expulsado de esos programas educativos que florecen por la cartelera que todas nuestras televisiones no podemos votar?
¿A caso no es nuestro dinero del que están hablando? ¿A caso no son ellos los que han malgastado ese dinero? A demás ese es otro problema, hablan de disminuir el gasto, pero en ningún momento prometen mejorar la gestión que hacen de él, nuestro dinero.
Cada vez tenemos más despilfarro en caprichos de esa nueva supuesta elite, gastan mucho y encima gastan mal. Presumen que ahora están apretándose el cinturón, y nadie les reprocha que antes no lo hicieran. Tenemos un aeropuerto por provincia, una universidad por provincia, miles de comarcas, fundaciones y un largo etcétera de gastos inútiles. ¿Y para qué?
La generación que asoma es la primera de la democracia que va a vivir peor que sus padres, con un sistema educativo lamentable, una sanidad insostenible, un estado de bienestar que se derrumba, bueno, para algunos porque otros cargos políticos tienen sus prestaciones y pensiones garantizadas de por vida, pero tenemos que darles las gracias.
Va siendo hora que nos demos cuenta que DEMOcracia es el gobierno del pueblo y no OLIGOcracia, que es el gobierno de unos pocos sobre el resto. Dejemos de preocuparnos por el futbol, el baloncesto o que no expulsen a Pablito de Supervivientes y empecemos a preocuparnos por nuestro pan, porque ni Pablito, ni otros lo van a hacer.
Jorge Muñoz Checa

21 de agosto de 2011

Fue un 14 de agosto

Comienza el 14 de agosto y el olor a pólvora quemada inunda toda la ciudad. Todavía se ven las llamas ondeando sobre la iglesia de Nuestra Señora de Gracia. Bailan al son de una macabra música orquestado por el viento que nos recuerda lo que hasta ayer vivía nuestra Zaragoza invadida por bombas, bayonetas y sables. Los cañones, ya silenciados, apuntan al vacio, los muertos yacen por doquier y las calles se llenan de alboroto. Los gritos ya no son de dolor, pero tampoco de alegría. Los brazos de aquellos que ayer luchaban hombro con hombros hoy portan, con expresión de cansancio, cadáveres en vez de fusiles…

Así amanecieron nuestros antepasados un día como hoy hace más de 200 años cuando, durante dos meses, sufrieron un terrible cerco por parte de las tropas imperiales francesas. Convirtiendo con su resistencia, valentía y firmeza a Zaragoza en un símbolo de fuerza, heroísmo y libertad.


En cualquier otra ciudad esto sería motivo de orgullo, cuanto menos de respeto y homenaje pero lo más triste es que puede que esta carta sea el único recuerdo que reciban. Relegados en una ciudad que comete la osadía de mirar al futuro olvidando su pasado, lo que fue, lo que le ha hecho llegar a lo que hoy es.

Aun flotan en el aire recuerdos del Bicentenario, ya vagos ecos de lo que pudo ser y no fue… ¿Qué fue del anhelado Museo sobre Los Sitios de Zaragoza? Existe solo en la web de la Asociación “Los Sitios de Zaragoza”. ¿Qué fue de la recreación bienal que iba a hacerse? Pregúntenle a Jerónimo Blasco… ¿Y la Casa Palafox? ¿Y la fosa de Macanaz? Y un cada vez más largo etcétera de preguntas que quedan sin responder en una ciudad que pretende conjugar todos los verbos solo en futuro enterrando su pasado en aras de una supuesta modernidad acomplejada. Un futuro sin pasado, un seré sin fui.